ESTÁ ESCRITO

 Nacimos para dejar huellas

aunque estas sepultadas queden.

No podrán evitar

que la historia se levante

como una plegaria

al clamor del pensamiento.

Siempre hay alguien

que camina los ya frecuentados pasos

hasta arribar en lo imposible

de las que alumbran.

Imaginamos una génesis.

Compartimos entre sílabas

con espectros inevitables.

Así vamos inmortalizando

el destino de las que saben

resucitar un Apocalipsis.

Los faroles de la noche

no se comparan con la luz el día.

jueves 17 febrero 2005.

Chuquicamata.

LA MANO DE NADIE